En cierto momento, la popularidad se convierte en un obstáculo en vez de una bendición.
El tablero de anuncios de la semana está atiborrado de invitaciones a mil eventos sociales y fiestaa,cafe,cine,bar......
Pero los ojos comienzan a vidriarse con sólo pensar en asistir a todos estos eventos.
¿A cuántas fiestas se puede asistir en toda una vida?
Es momento de reexaminar las prioridades.
En vez de decir "sí" a todo el mundo para complacerlos,
¿por qué no comenzar a decir "no" para complacerme?
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